domingo, 10 de mayo de 2009


Un horizonte enmarcado silente,
una sombra dentro de la débil luz,

caminos y fantasías inagotables.
Viejos espacios; lejanos, difusos
en el tiempo silente


Robé las melodías de aquel
viaje a campo traviesa,
ahogué tus palabras

hice oídos sordos al paso de éste umbral.
Me alejé lentamente buscando mis huellas distantes
alejando las sombras

y así sin más...las hojas se secaron

1 comentarios:

Zarela Pacheco Abarca dijo...

Hermoso y triste escrito.
Te otorgo el premio a tu amistad y a lo genial, ambos recogelos en mi blog y haces un vinculo a mi blog en ellos, luego los entregas a quien tú más desees. Cariños y felicitaciones