Caminando no tan alejado de la enorme ciudad,
encontré un bosque lleno de magnificencia
ahogado en agua flotante y hadas de millones de formas
burbujas hacían el matiz de estrellas,
y como si fuera una orquesta,
el silencio llenaba los oídos.
Sí, entré al mundo de fantasía
quizás esté en medio de un problema
pero nadie puede negar el azul de este cielo
y resonó una vez más en mis oídos
esa melodía...tú melodía
encontré un bosque lleno de magnificencia
ahogado en agua flotante y hadas de millones de formas
burbujas hacían el matiz de estrellas,
y como si fuera una orquesta,
el silencio llenaba los oídos.
Sí, entré al mundo de fantasía
quizás esté en medio de un problema
pero nadie puede negar el azul de este cielo
y resonó una vez más en mis oídos
esa melodía...tú melodía

1 comentarios:
Esa es la verdad, nadie sabe lo que sentimos, sino nosotros mismos
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