jueves, 12 de febrero de 2009

Esta es la primera cosa que recuerdo...


Luces desteñidas...pasos silenciosos,
miradas vacías, caminos cerrados.
Un ángel cayendo, rostros abstractos, pasados anhelantes,
ecos de viajes y sueños que giran a mi alrededor.


Personas pasando a través del tiempo...nadie mira nada.
Ilusión de vientos palpitantes

Egoístamente retengo todo para mi...
un camino brillante...y las últimas posibilidades de ver la realidad dada vuelta...
como debería estar.

Los destinos no son tan exactos ni tan estimables
las lunas dan vueltas a mi vista...y solo observo...
¿De qué estoy hecho?

Caigo, abro mis alas...brilla el suspiro del invierno...
las aves aún cantan bajo este manto oscuro...
¿Qué más quedará ahí?

1 comentarios:

Zarela Pacheco Abarca dijo...

Me huele a una entrada a una dimensión desconocida y que el unico que tiene la llave ese, eres tú, miras más allá de la simple apariencia y eso es valorable, eso es rescatable, eso es inolvidable. Te felicito por la prosa, de estilo subrealista, me encantó